Marengo, C. (2004). Una aproximación a la segregación residencial, como punto de partida en la formulación de políticas. Revista INVI, 19(50). Como citar este artículo
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Revista invi Nº 50, Mayo 2004, Volumen 19 : 165 a 181

UNA APROXIMACIÓN A LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL, COMO PUNTO DE PARTIDA EN LA FORMULACIÓN DE POLÍTICAS

Este artículo sintetiza algunos aspectos en relación con la investigación en desarrollo en el Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba–Argentina. La misma (1) entrecruza dos temáticas: el crecimiento urbano y la expansión residencial suburbana, incorporando a las políticas habitacionales como un indicador que permite visualizar las transformaciones en el territorio. En la última década del siglo XX en el contexto de políticas neoliberales, las políticas de vivienda y los desarrollos del mercado inmobiliario registran, en la ciudad de Córdoba (2) un sinnúmero de actores y estrategias habitacionales cualitativamente diferentes a las que se registraban en etapas precedentes, lo cuál plantea como interrogante: ¿Cuáles son los efectos que se derivan de los nuevos desarrollos del mercado habitacional (tanto de promoción pública como privada) en términos de segregación residencial socio – económica?. El hábitat urbano es, desde esta perspectiva, el punto de partida para abordar el complejo fenómeno del crecimiento urbano, las transformaciones en la producción del espacio residencial periférico y el rol que les cabe a las políticas de vivienda en el desarrollo sostenible de los asentamientos humanos.

Palabras Claves: Transformaciones urbanas - Segregación residencial socio-económica – Intervenciones habitacionales

 

This article summarized some aspects related to the research I am developing at the Research Institute of Housing and Habitat –Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat- at the Faculty of Architecture, Urbanism and Design of the National University of Cordoba, Argentina. The research deals with two issues: urban growth and suburban expansion, incorporating housing policy approach as a key aspect to visualize the transformations in the city territory. In the last decade of the XX century, in the context of neoliberalism, housing policy and real-state developments promoted in Cordoba city observe new social actors as well as housing strategies qualitatively different to those registered in precedent stages. This situation brings as a query: Which are the effects derived from these new residential developments (so much public as private) in terms of social segregation?
The urban habitat is, from this perspective, a starting point to approach the complex phenomenon of urban growth, the transformations in dwelling-production and the role housing policy has to achieve a sustainable urban development.


Key words: Urban transformations, socioeconomic residential segregation, housing interventions.

 

¿CUÁL ES EL ROL DE LAS POLÍTICAS HABITACIONALES EN EL NUEVO ESCENARIO?

En el último período las transformaciones derivadas de la globalizacion introducen cambios significativos en los sistemas urbanos. Las ciudades y sus areas metropolitanas, específicamente las grandes ciudades de las economías avanzadas que se encuentran insertas en la nueva fase de desarrollo informacional, "se transforman en los sistemas técnicos y organizativos fundamentales en el proceso de crecimiento económico en las sociedades de los países avanzados" y se convierten en los nudos determinantes del nuevo modelo de crecimiento en las sociedades post-industriales o informacionales. (3). En el contexto de ciudades latinoamericanas, los gobiernos impulsan reformas económicas para insertarse en el nuevo orden económico mundial y programas de ajuste estructural que se traducen en la reduccion de la inversión pública, la privatizacion y descentralización, orientados hacia la liberalización de las fuerzas de mercado, en la creencia que de esta forma se localizarían los recursos más eficientemente.
El nuevo orden económico mundial significa a la vez, oportunidades para el desarrollo y ampliación de profundas desigualdades sociales. Numerosos investigadores (Castells, 1990:34; Borja y Castells 2000:60; Pradilla:1997; De Mattos:1998,1999,2001; Cicolella:1999) indagan sabre el nuevo modelo de desarrollo, las transformaciones derivadas de la reestructuración económica y los cambios tecnológicos, identificando los efectos sociales y territoriales de estes procesos, en el espacio urbano.
En términos generales, los efectos territoriales se asocian con el crecimiento por expansión y la reestructuración de la periferia urbana. La nueva y compleja relación entre áreas centrales, subcentros y una periferia híbrida (en el sentido que acomoda diferentes funciones y grupos sociales), representan las condiciones que caracterizan la estructura urbana post-fordista, en un contexto de movilidad generalizada donde el capital privado captura las plusvalías sobre los espacios mejor equipados. En algunos casos se producen "crisis de crecimiento" (4) por los desajustes entre la demanda de espacio e infraestructura y una oferta insuficiente, atribuida a la falta de planificación urbanística, y se resienten las condiciones de vida de buena parte de la población.
Los efectos sociales, se asocian con procesos de creciente dualidad en la estructura social intrametropolitana que afectan a todas las grandes ciudades de los países desarrollados(5). En el caso de Argentina este proceso es evidente al analizar las transformaciones operadas en la redistribucion del ingreso en las últimas décadas, donde se observa que la relación entre el decil más rico de la población y el decil más pobre, se ha modificado de 1/12 en 1980, a 1/18 en 1990, y a 1/28 en el año 2000 (6).
Tomando la hipótesis planteada por Castells (1990:34), una consecuencia del proceso de polarización de la estructura social, es que podria derivar en una mayor segregación espacial. Sin embargo, esta tendencia (general) demandaría de verificación empírica, dado que sus efectos podrían ser amortiguados por la implementación de políticas urbanas integradoras, entre ellas las políticas habitacionales.
Frente a los cambios significativos en la producción del espacio residencial que se observan en la ciudad de Córdoba en la última década, -no sólo influenciados por los cambios estructurales en el plano económico, social y político, sino también por las políticas impulsadas localmente- interesa, en el marco de esta contribución, introducir un análisis exploratorio que posibilite una aproximación al fenómeno de segregación residencial socio–económica en la estructura urbana. Esta perspectiva resulta de interés para abordar en una segunda etapa, los efectos derivados de la aplicación de políticas habitacionales, en tanto instrumentos que podrían atenuar (o intensificar) los desequilibrios existentes.
un colectivo y la separación de los sujetos en categorías que tienen cierto grado de distinción jerárquica o valorativa."
Las categorías se conforman sobre la base de atributos que pueden referirse a las condiciones socio-económicas o socio culturales y permiten diferenciar distintos grupos de población. En el primer caso, los indicadores se refieren al nivel de ingresos (dato que no es registrado directamente en los Censos de Población y Vivienda en Argentina y que debe "construirse" extrapolando otros indicadores) el nivel educativo (por lo general se considera el nivel educativo del jefe del hogar como indicador del nivel socio-económico, entendiendo que las posibilidades laborales están en relación con el nivel de capacitación alcanzado) o las condiciones materiales de vida (medidas a partir de las Necesidades Básicas Insatisfechas -NBI) Los indicadores de segregación socio-cultural remiten a condiciones de raza, etnia, idioma, nacionalidad, religión, etc. que permiten segmentar diferentes grupos de población en la ciudad.
En el caso de la ciudad de Córdoba, Argentina, el principal atributo para identificar procesos de segregación en el espacio urbano es de naturaleza socio-económica, dado que los indicadores socio-culturales no alcanzan a conformar minorías significativas que ameriten un análisis particularizado.
El concepto de segregación tiene una dimensión espacial-territorial. Para abordarla es necesario precisar la escala territorial sobre la que se va a basar el análisis (área metropolitana, ciudad, fracción censal, radio censal) Esta condición es necesaria dado que pueden existir diferencias en términos de segregación, según la escala de análisis que se adopte. Es decir, el nivel de concentración de un determinado grupo de población en un área, (o la mixtura entre los diferentes grupos) podrá variar según las dimensiones del área que se considere. El análisis de segregación, volcado sobre una base cartográfica aportará datos sobre la localización urbana, y permitirá identificar diferencias existentes en determinados sectores de la ciudad, perspectiva que resulta de interés en términos de planificación urbanística.
Además de esta dimensión espacial-territorial que aporta datos sobre la "localización" de los grupos de población existe otra dimensión de la segregación a tener en cuenta y es la que se refiere a las interacciones que pudieran existir (o no) entre los diferentes grupos en el espacio urbano. En este caso, los procesos de segregación social pueden estar reforzados por procesos de fragmentación espacial, es decir en una misma sub-unidad de análisis estar presentes diferentes grupos de población (es decir existir mixtura de población) pero que sin embargo no interaccionan entre sí, como es evidente por ejemplo en el caso de barreras físicas (o virtuales) que separan (aíslan-excluyen) áreas específicas apropiadas por diferentes grupos socio-económicos (9).
La segregación residencial socio-económica se refiere a grupos situados de manera diferente en la estructura social, ya sea por su nivel de consumo, su prestigio o su poder. Adoptando la definición de Rodríguez Vignoli (10) se entiende por segregación residencial socio-económica "la ausencia o escasez relativa de mezcla socio-económica de las sub-unidades territoriales de una ciudad." Otros autores, definen la segregación residencial como "el distanciamiento y separación de los grupos de población de una comunidad" (11).

SEGREGACIÓN RESIDENCIAL Y SUSTENTABILIDAD URBANA

¿Cómo impacta la segregación residencial socio-económica en la sustentabilidad urbana?
Numerosos investigadores argumentan sobre los problemas asociados con la segregación residencial socio-económica, es decir la localización específica de grupos de altos ingresos y bajos ingresos en determi- nados sectores del espacio urbano, (generalmente opuestos) entre ellos, los siguientes:
Goldsmith (1977)(12) señala que la diferenciación residencial, reproduce las categorías sociales y contribuye al sostenimiento de inequidades. Desde la perspectiva de la sicología social, se argumenta que el aislamiento de población en barrios separados no favorece el conocimiento entre distintos grupos, la tolerancia o el cambio de actitudes y prejuicios (sobre la ciudad hostil, peligrosa e insegura) En estos casos, y en un contexto de alta segregación residencial, el "efecto vecindario" en vez de contribuir al desarrollo sostenible de los asentamientos humanos, promovería la reproducción intergeneracional de la pobreza y la riqueza.(13)
Estudios realizados sobre la segregación socio espacial en ciudades norteamericanas, evidencian que aquellos sectores urbanos que concentran altos niveles de segregación, específicamente alta concen- tración de población pobre, evolucionan hasta convertirse en áreas aún más segregadas. Las limitaciones en términos de las posibilidades de movilidad social, la integración en redes sociales o laborales, las dificultades en el acceso a los servicios urbanos o a la infraestructura básica que se presentan en aquellas áreas de la ciudad segregadas socio-espacialmente contribuirían a reproducir las condiciones de pobreza.
Rusk (14), quien estudia los procesos de expansión urbana de las principales áreas metropolitanas de Estados Unidos y su relación con la segregación social, señala que es un fenómeno que se inicia después mediados del siglo XX y alcanza en 1990 al 60% de la población que habita en áreas metropolita- nas, quienes migran fuera de la ciudad consolidada buscando mejores condiciones habitacionales, servicios, escuelas y oportunidades de trabajo, en muchos casos atendiendo a una oferta de mayor calidad ambiental, mayor seguridad y ventajas en términos de la oferta de suelo urbano. El efecto más significativo que se deriva de este proceso de migración de los sectores de alto ingreso, es el decaimiento y empobrecimiento de la ciudad
consolidada, su aislamiento, y el aumento de la segregación social en estas áreas.
La migración suburbana implica no sólo la movilidad de los sectores de mas alto ingreso fuera de la ciudad consolidada, (inclusive hacia otros municipios o localidades) sino también una reducción de la demanda en los niveles de servicios y equipamientos que se localizan en la ciudad tradicional. La segregación se evidencia en la concentración de problemas sociales en determinados sectores de la ciudad – aquellos que receptan minorías y población de bajos ingresos- y también, en la pérdida de una demanda solvente que se traslada fuera de los límites urbanos. Los suburbios que inicialmente fueron áreas residenciales se convierten en verdaderos sub-centros con el traslado de oportunidades de empleo y servicios hacia la periferia. Es decir, se observan transformacio- nes funcionales en la estructura urbana que van acompañadas con cambios en la composición social de la población.
El aumento en las brechas de ingresos de la población que reside en los suburbios con respecto a la que reside en la ciudad consolidada, es visto como otro factor clave que condiciona las posibilidades de alcanzar un desarrollo urbano exitoso para el conjunto del área urbana.
En las ciudades norteamericanas, el proceso de expansión y suburbanización está asociado con el aumento de la segregación residencial, la migración de los sectores de altos ingresos: suburbanización y la concentración de minorías pobres en la ciudad central: tugurización.
Rusk(15) señala como situaciones límite para la sustentabilidad urbana dos situaciones:

  1. Los casos de ciudades cuya población está conformada por un 30% de minorías, lo cuál implica concentración de situaciones de pobreza, (en este caso particular la segregación residencial socio- económica se combina con la segregación socio- cultural, racial, étnicas, entre otras)
  2. Los casos de áreas metropolitanas donde la brecha de ingreso-promedio de la población que reside en la ciudad central y en los suburbios supera (en términos globales) el 30%. En ambos casos señala como poco posible, que las áreas que concentran problemas sociales y altos niveles de segregación, reviertan su carácter.

La migración de los estratos de más altos ingresos fuera de la ciudad consolidada, hacia localidades vecinas, lleva a plantear políticas de desarrollo urbano de alcance regional, con el objetivo de atenuar las diferencias (normativas, impositivas, legales, etc) que pudieran plantearse en una misma área metropolita- na y que pudieran contribuir a incrementar los procesos de segregación socio-espacial. Estas diferencias se hacen particularmente evidentes cuando se implementan procesos de descentraliza- ción política que reproducen en el territorio urbano los patrones de segregación. En estos casos las localidades que albergan población de bajos ingresos, observan una situación más desfavorable (comparativamente con aquellas donde se localiza mayoritariamente la población de alto–ingreso) y ven condicionadas las posibilidades de acceso a los servicios, infraestructura, nuevas inversiones y la generación de puestos de trabajo.

LA EXPRESIÓN DE LA SEGREGACIÓN SOCIO-ECONÓMICA EN EL ESPACIO RESIDENCIAL

Si examinamos los desarrollos habitacionales que se observan en países como Estados Unidos y específicamente cómo éstos impactan la conformación de espacios urbanos altamente segregados, surgen algunas cuestiones de interés para ser confrontadas en la realidad local.
En primer término y retomando la hipótesis propuesta por Marcuse (1997) (16) es importante rescatar la idea que los patrones residenciales que se observan en la etapa post-fordista, no son totalmente nuevos. Esta hipótesis, de alguna manera, plantea una crítica a la literatura sobre globalización que sugiere que la estructura espacial interna de las ciudades estaría relacionada con la jerarquía o la posición que las ciudades ocupan en las redes globales. Los nuevos tipos de desarrollos habitacionales se estarían observando en distintas ciudades (sean o no ciudades globales) razón por la cuál, solo en parte, pueden ser atribuidos como resultados de los cambios globales. No son patrones totalmente nuevos sino sólo extensiones de las preexistencias.
Lo nuevo, radica en la forma y magnitud de la segregación que en este caso no sólo opera por localización sino por exclusión. Las características especificas que asumen las áreas residenciales segregadas tienen que ver con la fragmentación del espacio urbano, la incorporación de murallas y cierres perimetrales, como forma de garantizan la auto-exclusión (lo que es señalado como la ciudadela fortificada) y la evolución de áreas tradicionalmente segregadas (guettos) en áreas de exclusión (violencia, delincuencia, drogas) aún cuando no existan límites físicos que las separen.
Una tercera forma de segregación funcional -más que social- tiene que ver con una nueva fase del desarrollo suburbano donde las funciones comerciales, laborales, residenciales, culturales, recreativas, etc, se trasladan desde la ciudad existente a nuevas localizaciones periféricas conformando suburbios de alguna manera "totalizadores" (edge cities).
Si examinamos los procesos de segregación social en función de los patrones o desarrollos habitacionales que se registran en el caso de la ciudad de Córdoba en la última década del siglo XX, identificamos, en parte algunos de los patrones previamente descriptos. Dejando de lado aquellos desarrollos asociados a segregación funcional, es decir las transformaciones que se registran en los suburbios que demandarían de un análisis exhaustivo en términos de estructura, funciones y actividades urbanas, se observa el caso del hábitat residencial de los sectores de altos ingresos, formas de segregación cualitativamente diferentes a las que existían en décadas anteriores.
Los nuevos desarrollos del mercado inmobiliario local promueven barrios cerrados y urbanizaciones residenciales especiales cualitativamente distintas a los loteos o fraccionamientos tradicionales que fueron conformando los barrios de la ciudad. Quizás la característica más significativa es la dimensión de los lotes que establece como mínimo 1.000 m2, cuando la fracción de tierra promedio destinada al uso residencial (estimada) en la ciudad de Córdoba oscila en los 250 m2. Los mismos presentan diferen- cias no sólo en la magnitud y escala de los emprendimientos, dimensiones de los lotes, tipo de equipamiento y servicios que ofrecen, sino fundamentalmente en la composición social-homogénea de la población residente. Estas condiciones sumadas al cerramiento perimetral y la vigilancia privada refuerzan las características de áreas socialmente segregadas, áreas de auto-exclusión.(17)
En el polo opuesto, coexisten en la ciudad áreas con altos niveles de concentración de situaciones de pobreza extrema, que son la contracara del fenómeno antes descrito.
La política habitacional implementada desde la década del 80 por el gobierno local y, específicamente los programas de vivienda subsidiada, dirigidos a los sectores sociales más desprotegidos introducen una serie de interrogantes relacionados con la orientación de las políticas y el tipo de programas.
Un aspecto esencial –que demanda de un análisis exhaustivo- es la localización/relocalización de población de bajos ingresos en la periferia de la ciudad atendiendo a oferta de parcelas para ser urbanizadas a bajo valor, constituyendo una oferta accesible, con un bajo
costo inicial. Las evaluaciones de conjuntos de vivienda destinados a la relocalización en los bordes urbanos de asentamientos precarios llevan a interrogar este tipo de políticas. Muchos conjuntos evidencian hoy, situaciones sociales críticas, condiciones de inseguridad y de violencia urbana creciente y escasa integración con el contexto social. En los últimos años, frente al aumento de las condiciones de pobreza, la informalidad y precariedad laboral, la situación de marginalidad social en los conjuntos se acentúa, conformando "verdaderas áreas-problema" que por la escala de intervención y la conformación del grupo (en algunos casos integrados por habitantes de diferentes "villas (18)", con escasa experiencia socio-organizativa) evidencian pocas posibilidades de integración social, y un alto riesgo de transformarse en áreas socialmente segregadas.
En muchos casos, la relocalización ha significado, la ruptura de redes laborales y sociales y una mayor dificultad para acceder a oportunidades de trabajo, como consecuencia de la imposibilidad de la población de escasos recursos, de afrontar los costos de transporte y movilidad urbana, situación que también contribuye al aislamiento de social.(19)

UNA APROXIMACIÓN A LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL, TOMANDO COMO ATRIBUTO DE SEGMENTACIÓN LAS NBI.

Aclaraciones Metodológicas:
Si bien la definición de segregación residencial socio-económica es la ausencia o escasez relativa de mezcla socio-económica en las subunidades territoriales (20) de la ciudad, lo cuál implica considerar como se distribuyen las diferentes categorías socio-económicas en el espacio, esta indagación exploratoria propone analizar específicamente cuál es la distribución de los sectores socio-económicos que revisten condiciones de pobreza extrema; en consecuencia esta primera lectura aporta una aproximación a la localización urbana de un segmento socio–económico donde se observan situaciones de mayor vulnerabilidad, y algunas condiciones sobre la evolución de las áreas donde se localiza la población con NBI, en el período 91-01. Los interrogantes que se plantean son los siguientes:
¿Dónde se localizan las áreas que observan mayores niveles de segregación (en términos de pobreza) en la estructura urbana de la ciudad de Córdoba? ¿Se expresan cambios en la década 1991-2001? ¿Cómo impactan en términos de segregación, considerando como escala de análisis el conjunto urbano?
Si bien reconocemos que un estudio más complejo sobre segregación debiera poder representar la distribución de todos los segmentos socio–económicos, esta indagación permite identificar aquellas subunidades territoriales que presentan niveles altos de concentración de población en situación de pobreza, lo cual puede aportar un dato significativo y contribuir a definir políticas urbanas-habitacionales específicas en estos sectores de la ciudad y para estos grupos de población. Es importante mencionar que la ciudad de Córdoba, constituye una única unidad
político-administrativa, es decir con un sólo gobierno local. Las propuestas de descentralización implementadas en los 90s, han sido efectivas en términos de acercar servicios y descentralizar funciones, pero no han significado una descentralización económica-política.

La consideración de este único indicador presenta un resultado en cierto modo sesgado ya que no permite una lectura más profunda de lo que esta ocurriendo en aquellos sectores donde no se observan altos niveles de concentración de población con NBI, (es decir, no aporta datos sobre la segmentación interna de los sectores donde no existen situaciones de extrema pobreza).
Es importante mencionar que los indicadores de NBI contemplados en el Censo Nacional de Población y Vivienda incluyen los siguientes puntos: Viviendas inadecuadas, Viviendas que carecen de servicios adecuados (saneamiento, agua potable) Hacinamien- to (más de dos personas por dormitorio) al menos un niño en edad escolar que no asiste a la escuela, y baja capacidad de subsistencia (cuando el jefe del hogar tiene sólo dos años de educación primaria y se trata de una familia numerosa)(21).
El análisis se efectúa a escala de fracciones censales y se representa gráficamente la distribución de la población en situación de pobreza en la misma escala geográfica, identificando -a partir de una sola variable de segmentación socio-económica que es la distin- ción entre hogares sin NBI y hogares con al menos una condición de NBI- las desigualdades socio-económicas en los diferentes sectores urbanos.

Resultados obtenidos:

En términos absolutos se evidencia una leve disminu- ción de la población con necesidades básicas insatisfechas en la ciudad de Córdoba en el período intercensal considerado.
Si efectuamos el análisis por fracciones censales, con el objetivo de identificar cuáles son las fracciones que albergan mayor cantidad de población con necesidades básicas insatisfechas, y donde se localizan en la estructura urbana, observamos que la conformación social de la ciudad, (al menos la lectura que es posible realizar considerando este único indicador) no es ajena al modelo que caracteriza la estructura urbana de las ciudades latinoamericanas, es decir el área central y las primeras expansiones de la misma observan bajos niveles de pobreza, se identifica claramente un eje de expansión (en este caso hacia el Noroeste) donde tampoco se observa alta concentración de pobreza, la conformación de una primera corona periférica con mayor localización población con NBI (comparativamente con las dos zonas antes mencionadas) y una segunda corona aún más periférica, con mayor concentración de población con NBI.

Si nos remitimos al Plano 1 y lo comparamos con el Plano 2 (donde se representan las fracciones censales en función de la cantidad absoluta de población con NBI que albergan, según datos del Censo de 1991 y 2001 (22) observamos que las fracciones designadas como A y B incrementaron la cantidad absoluta de población con NBI, mientras que las fracciones designadas como C, D, E disminuyeron la cantidad de población con NBI. El resto de las fracciones, no observan cambios significativos en términos de localización absoluta de población pobre en el período.
Al analizar comparativamente, cuáles son aquellas fracciones censales que concentran un valor promedio de población con NBI superior o inferior a la media global de la ciudad, y representarlo gráficamente en un plano de la ciudad, es posible visualizar cuales son las áreas más segregadas en términos de pobreza.
A los fines de poder ponderar comparativamente las mismas se las agrupó en 6 categorías diferentes. (Remitirse al Plano 3) Las dos primeras 1) –en amarillo- y 2) –en rosa- corresponden a las fracciones donde el porcentaje de población con NBI, está comprendido entre el 0-6% y el 6-12% de la población, es decir que están por debajo de la media del conjunto urbano (que en 2001 ascendía al 12.10%) Las mismas corresponden a las central y pericentral, o sea los barrios más tradicionales de la ciudad, que conformaron las primeras expansiones urbanas en primera mitad de siglo pasado.
Al analizar comparativamente la localización urbana de estas áreas en el período 1991-2001 se observa que se amplían en extensión, es decir disminuye la proporción relativa de población pobre, específicamente en algunas fracciones próximas al río. Una posible hipótesis sobre esta transformación podría estar relacionada con la política de relocalización de la población que habitaba en villas de emergencia, impulsada por el gobierno municipal en las últimas décadas (23).
Las categorías restantes 3) –naranja: 12-18%,- 4) –roja: 18-24%- 5) –violeta: 24-30% - 6) –marrón: más del 30% - identifican sectores urbanos donde la media de población con NBI por fracción supera la media del conjunto (24). Se localizan en los bordes urbanos, tanto internos como externos a la avenida de circunvalación de la ciudad y concentran en alguno puntos -hacia el sur, oeste y este- áreas muy segregadas (señaladas en color violeta en el plano). Éstas zonas limitan con áreas que también registran altos niveles de población con pobre, es decir conforman amplios sectores periféricos que presentan niveles homogéneos en cuanto a la distribución de la población pobre.
Las fracciones con población que superan el 30% de NBI (indicadas en color marrón) corresponden a población rural dispersa, o población que se localizan en sectores de borde prácticamente desvinculados de la estructura urbana.
La identificación de aquellas fracciones que observan mayor cantidad de población con NBI (en términos absolutos de población) y el análisis de la incidencia de la población con NBI a escala de la fracción (o sea en términos relativos porque el dato se refiere a la población de la fracción) permite identificar, si bién a escala muy amplia, que las áreas mas segregadas están en la periferia, como también las que han aumentado en cantidad absoluta la población pobre. Es decir, determinados sectores periféricos demandarían de intervenciones urbanas orientadas a mejorar la calidad de vida de la población y a revertir las condiciones de pobreza.


Estos sectores no se remiten a una única fracción sino que están integrados por varias fracciones lo cuál da cuenta no sólo de la magnitud física que tienen en términos de las dimensiones del área urbana, sino también del peso poblacional que representan. Estos valores se consignan en la Tabla 2:

 

REFLEXIONES FINALES

La identificación de áreas socialmente segregadas en la periferia es importante porque este sector urbano registra el 90% sobre el total de intervenciones habitacionales planificadas (conjuntos de vivienda promovidos por el sector público o urbanizaciones residenciales espaciales promovidas por el sector privado) que se materializan en la ciudad de Córdoba en el período 1991-2001.
Un análisis a escala urbana posibilita inferir que las propuestas habitacionales impulsadas por el sector privado se localizan sobre el eje de expansión de los sectores de más alto ingreso, mientras que las intervenciones habitacionales promovidas por el sector público, sobre la periferia y en algunos casos sobre los sectores que concentran mayor cantidad de población en situación de pobreza. Si este tipo de acciones contribuyen a intensificar la segregación residencial entre sectores urbanos contrapuestos, y cuál es el impacto en la calidad de vida de los barrios periféricos, constituye la cuestión central del debate de la investigación en curso, es decir cuál es el efecto de las políticas de vivienda en términos de segregación residencial socio-económica.

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NOTAS

1 Marengo, Cecilia "Los nuevos desarrollos del mercado habitacional en la ciudad posmoderna. Políticas públicas – políticas privadas.". Investigación en curso CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – Argentina) Directora:
2 Córdoba es la segunda ciudad de Argentina, con una población que alcanza el millón doscientos ochenta y cuatro mil quinientos ochenta y dos habitantes, según datos del Censo Nacional de Población y Vivienda de 2001.
3 Castells, Manuel. The Informational City. Information Technology Economic Reestructuring and the Urban Regional Process. Basil Blackwell, Oxford, 1989. Castells Manuel, Estrategias de desarrollo metropolitano en las grandes ciudades españolas: la articulación entre crecimiento económico y calidad de vida" en Borja, Jordi; Castells, Manuel, Dorado Roberto, Quintana Ignacio; Las grandes ciudades en la década de los noventa, Ed.Sistema, Madrid, 1990, pg 18.
4 Castells 1990:38, Observa esta situación para el paso de las ciudades españolas de los 90.
5 Borja y Castells (2000:60) señalan que la dualidad social se ve afectada por al menos 4 procesos diferentes: 1) Crisis de vivienda y servicios urbano 2) Creciente desigualdad social 3) pobreza y 4) exclusión social.
6 Prof. Savador Trebber, Conferencia dictada en la FAUD-UNC Octubre 2003.
7 Clichevsky Nora, Informalidad y segregación urbana en América Latina. Una aproximación. CEPAL. Serie Medio Ambiente y desarrollo Nro. 28. División de Medio Ambiente y Asentamientos Humanos, Santiago de Chile, octubre 2000, pg. 9
8 Rodriguez Vignoli, Jorge, Segregación residencial socio económica: ¿Qué es?, ¿Cómo se mide? ¿Que está pasando? ¿Importa?. CEPAL. Serie Población y Desarrollo Nro. 16. Proyecto Regional de Población CELADE-FNUAP, Santiago de Chile, agosto 2001, pg. 13
9 Este concepto se desarrollará mas adelante al referirse a la aproximación que propone Marcuse, al analizar los nuevos patrones residenciales en Estados Unidos.
10 Rodriguez Vignoli J., op. Cit pg. 7 y 15
11 Clichevsky, N., op.cit pg.8
12 Goldsmith W., 'The metropolis and Globalization. The Dialectics of Racial discrimination, Deregulation and urban form" American Behavioral Scientist , Vol. 41 Nro. 3 Nov-Dec. 1997, pp. 299-310, cita el trabajo de Susan Smith (1993) quien se refiere a la segregación racial en Gran Bretaña y menciona: "el proceso de segregación residencial y crucialmente la imagineria de la segregación racial han jugado un rol clave en la reproducción social de categorías raciales y en el mantenimiento de inequidades entre blancos y negros." La traducción es mia. ("The process of residencial differentiation and crucially, the imagery of "racial segregation"have played key roles in the social reproduction of race categories and in sustaining material inequalities between blach and white")
13 Como menciona Rodriguez Vignoli (2000:10)
14 Rusk David, Cities without suburbs Second Edition, Washington, Published by The Woodrow Wilson Center Press, 1995, pg.74
15 Ibid
16 Marcuse Peter, "The guetto of exclusión and the fortified enclave. New patterns in the United States" en American Behavioral Scientist, Vol.41 No.3 Nov-Dec. 1997 (311- 326)
17 Para una descripción acabada de estos desarrollos del mercado inmobiliario local remitirse a Marengo, Cecilia, "The effects of social housing and private developments on the urban form", en Globalization, Urban form & Governance, Fifth International Conference N.5 Edited by Carmona, Rosemann y Schoonraad, TU Delft, 2001, 171-187
18 "Villas" designa en Argentina las villas miseria o asentamientos precarios donde prevalecen condiciones de extrema pobreza.
19 Ana Falú, Cecilia Marengo, "La formación Universitaria en temas de Hábitat: la complejidad de las dimensiones intervinientes" 2002, (en prensa) Red de Cátedras de Vivienda – Montevideo Uruguay.
20 Rodriguez Vignoli J., op.cit pg.7
21 Este último indicador se incorpora en el Censo 2001.
22 Es importante mencionar que las fracciones censales (84 en total) contienen valores muy disímiles de población (que oscilan entre los 30 habitantes, en las fracciones rurales a los 36.000 habitantes), por eso se consideró útil representar en términos absolutos (cantidad de personas) la localización de población con NBI, con el objetivo de identificar las áreas de la ciudad que concentran mayor cantidad de población en situación de pobreza.
23 Las acciones en materia habitacional, impulsadas por el gobierno local desde los 80, se centraron en un tipo de programa: la relocalización de villas de emergencia atendiendo a la necesidad de proveer de alojamiento a aquellos sectores en condición de pobreza crítica localizados en terrenos que debían ser liberados para la construcción de obras de interés público.
24 Un análisis complementario supone analizar con detalle los niveles de segregación a escala de radios censales, lo cuál permite identificar áreas específicas de la ciudad que observan alto grado de concentración de situaciones de pobreza y que se diluyen al ser analizadas a una escala geográfica más amplia como es la escala de fracciones.